Final Fantasy: El Imperio prohibido de Daath

El Escuadrón de Asalto nº11, el Ghost Squadron o el Phantom-Squad, el arma secreta de Soul99, es sin duda uno de los fenómenos más extraños que se hayan dado en el mundo esper.

Se trata de el Esper colectivo (agrupación de varias almas reunidas en una sola entidad) más grande de la historia. En este caso, hablamos de 200 soldados de Génesis, que constituían el ‘Escuadrón de Asalto nº11’. Era, de entre sus escuadrones gemelos, el más valiente y decidido. Cada uno de sus miembros tenía sueños, seres queridos, cosas que proteger, esperanzas e ideales nobles; todos ellos unidos como deseos y aspiraciones de la masa del escuadrón, perdiendo su individualidad. Esto los convirtió en los de más arrojo al batallar.

Sin embargo, en la Guerra de Orión, el coraje y la esperanza no son suficientes armas para derrotar a un eón, los sueños no van a defenderte de sus llamaradas y los ideales nobles no van a esconderte de las garras de la muerte…

En primera fila, a la cabeza de los otros diez escuadrones, éste se lanzó contra la embestida de un eón, ambos rugiendo con toda su alma. Pero cuando se alcanzaron el uno al otro, ni si quiera tuvieron tiempo de expresar el pánico en sus caras. El eón utilizó todo su poder para llevarse de un solo golpe la vida de los 200 hombres que, según cuentan, perecieron sin percatarse de ello.

Este escuadrón renació como Esper colectivo por el sudeste de Abel, con forma de luz blanca que, aleatoriamente estallaba materializándose todos los soldados y su equipo. Cuando aparecen, creen estar aún frente al eón y arrasan con cualquier cosa que tengan delante.

Su inestabilidad lo llevó a ser considerado un ser peligroso y temido por la sociedad, obligando a las autoridades a tomar medidas, por lo que decidieron recurrir a Soul99. En cuanto Salazar tuvo conocimiento de esto, se dirigió en persona al desierto páramo desierto donde se hallaba el ser. Por extraño que sea, el singular Esper tomó a Salazar por el eón. Lucharon encarnizadamente y, gracias a ello, Salazar pudo entender mejor la naturaleza del esper. Sólo Dios sabe cómo Salazar se las arregló para volver a Wonderland con un ejército guardado y envuelto entre unos harapos.

Desde entonces el ‘Escuadrón de Asalto nº11’, como se hacía llamar, permanece estable en su forma esférica encerrado en una especie de cascabel que cuelga del cinto de Salazar cuando no reposa sobre un altar en una capilla del Yavëtil Palace, donde algunos espers van a visitarlo para intentar acceder a la ‘sabiduría’ del ente (difícilmente lo consiguen, pues hay que tener unos requisitos psíquico-emocionales muy rigurosos para ser ‘aceptado’ por el esper).

Puede que los abelinos aún vean a este ser como a un monstruo, que solo sirve como un arma, pero en Soul99 no hay cabida al racismo ni a la marginación, es por eso que la mayoría de los espers muestran respeto y consideración hacia éste su hermano. Muchos van de vez en cuando a intentar hablar con el ‘cascabel’ para pedir consejo o incluso para hacer simplemente compañía a las almas encerradas dentro, de tal manera que se ha convertido en un culto muy común en Wonderland, junto con la veneración al Árbol de las Almas.

Este esper, cuando se abre de repente, forma un horrible caos de explosiones, gritos y disparos sin sentido, pero si es usado por Salazar, es mucho más que eso. Salazar puede hacer salir del cascabel a unidades específicas, e incluso puede coordinar su mente con la del ejército y así sacarlo de manera que tengan un objetivo claro (olvidando por completo al eon).